Ha confundido a investigadores científicos e historiadores la persistente repetición de leyendas, cuentos y tradiciones relativos a posesión y práctica de influencia psíquica por hombres de todas las razas y en todas las épocas.
Los estudiosos creyeron fácil desdeñar las primitivas formas de estas anécdotas, diciendo que eran supersticiones del vulgo. Pero, al analizar la historia encontraron que la "despreciable superstición", mantenía su original vitalidad y crecía el número de sus modalidades. Se enlazan en línea recta desde las repulsiones hechiceras de los salvajes, pasando por la epidemia de brujería en Salem, hasta la actualidad apasionada del psiquismo, influencia telepática, hipnotismo, magnetismo personal, etc.
En obras científicas y literarias se encuentran pruebas de influencia psíquica y la Biblia nos ofrece numerosos ejemplos de su prácica, tanto benéfica como maligna. Sin embargo, la verdad es más admirable que las más extravagantes ficciones forjadas sobre el particular.
Divulgar siquiera una pequeña parte de ciertas enseñanzas ocultas sería actualmente peligroso y acarrearía a la Humanidad durísimos males, no por deficiencia de las enseñanzas, sino porque el egoísmo en la mayoría de las personas, es tal que pronto se valdrían de este conocimiento en propio provecho y fines personales en detrimento y daño de sus semejantes.
Protegerse de gente poco escrupulosa :
No sería peligroso divulgarlo, si la Humanidad hubiera adelantado intelectual y espiritualmente bastante y supiera protegerse de las intenciones de gente poco escrupulosa.
Todos los ocultistas saben que ningún mago negro suele dañar a quien conoce su verdadero lugar en la Naturalezay sus poderes internos para resistir las prácticas de quienes han adquirido fragmentos de conocimiento oculto sin el adelanto espiritual que les enseñaría a usarlo debidamente.
Desde hace largo tiempo los ocultistas llamaron magia negra al uso impropio del poder psíquico, que lejos de ser un resto de la superstición de la Edad Media es muy'real y se practica profusamente en la actualidad, pero quienes la practican están sembrando las semillas de su propio castigo y cada dina o ergo de fuerza psíquica empleada con fines bajos y codiciosos rebotará indefectiblemente y reaccionará sobre el que la usa; pero entretanto los magos negros influyen en quienes pueden servirles de instrumento para lograr ganacias o disfrutar placeres y embaucar mientras tildan de incultos visionarios a quienes enseñan la verdad. Los que así prostituyen los poderes psíquicos no conocen gran cosa y solo son capaces de usar las modalidades más sencillas.
Muchos hombres se dan cuenta incidentalmente de que pueden influir en otros y someterlos a la obediencia, pero como desconocen el origen de su poder, suelen usarlo mal. Sin embargo, poco a poco, por virtud de leyes ocultas, acaban de comprender mejor al asunto y advierten su error. Otros encuentran un fragmento de enseñanza oculta y al practicarlo y obsevar sus efectos se precipitan inconcientemente en el camino de la magia negra. También reciben advertenciay se les depara ocasión de enmendar su error. Otros parece que comprenden aigo del riesgo que corren, pero voluntariamente lo aceptan fascinados v deslumbradoc, por la posesión del poder psíquico.
A ningún mago negro se le consiente ir muy lejos en su obra egoísta, dado que ciertas influenclas superiores contrarrestan sus esfuerzos. El bien es mucho más poderoso que el mal, según afirma una antigua verdad oculta.
Si el hombre conociera tan solo una parte del peligro que pueden acarrear las siniestras practicas ocultas, las arrojaría de sí como una serpiente venenosa que re-viviera al calor de sus manos.
Los poderes ocultos se han de emplear legítimamente en bien de la Humanidad, sin jamás abusar de ello y quien cometa la imprudencia de manejarlos neciamente se expone al mismo peligro que el que toca los cables de una instalación eléctrica.
El verdadero ocultista sabe que todas las modalidades de influencia psíquica, incluyendo el magnetismo personal, mesmerismo, hipnotismo, sugestión, etc., son diferentes manifestaciones de la misma energía.
Los animales poseen en grado inferior la mente instintiva que en grado superior tiene el hombre y es uno de los siete principios constituyentes. Es el primer aspecto de la mentalidad que se alcanza en la escala de la evolución,y sus man¡festiciones .
inferiores son enteramente subconcientes. En las formas inferiores del vegetal se muestra débilmente, por ser un grado mayor que el manifestado por el mineral. Luego, por graduales y progresivas etapas, es distinta y superior en el reino vegetal, cuyas formas superiores manifiestan rudimentaria conciencia. En el reino animal, la mente instintiva aparece en diversas etapas desde las de los zoofltos hasta la inteligencia casi humana de los animales superiores. En los tipos inferiores de la raza humana, apenas se diferencia de la de los animales superiores y a medida que ascendemos en la escala la vernos diversamente modificada por la influencia del intelecto, hasta alcanzar la más alta etapa humana actual en la que el intelecto domina e influye beneficiosamente en la mente instintiva y a la que evita las perjudiciales autosugestiones del hombre atrasado en su evolución.
La influencia psíquica :
La mente instintiva es el instrumento de la influencia psíquica. A veces se dice que parece como si el intelecto recibiera esta influencia; pero es inexacto, porque el hombre queda psíquicamente influido al pasar y no por medio del intelecto.
La influencia psíquica es tan poderosa en la mente instintiva, que ésta desdeña las protestas del intelecto, según pasa cuando el hombre conoce el bien y sin embargo obra mal a sabiendas.
Comenzaré tratando la sugestión que es la base de todas las modalidades de l ainfluencia psiquica tanto en presencia como en ausencia del influido.
Por sugestión entendemos, la influencia dominante de los pensamientos y acciones del sugestionado, por medio del mandato positivo o la sutil insinuación de determinados pensamientos, con todas las combinaciones posibles entre estos dos extremos por parte del sugestionador. La sugestión personal es muy común en la vida diaria; en efecto, estamos constantemente dando y recibiendo sugestiones, consiente e inconcientemente; pero éstas diariamente tienen poca importancia y carecen de la eficacia de una constante y deliberada sugestión hecha por un hábil sugestionador.
Algunos animales progresaron más rápidamente que otros de su especie y se erigieron en caudillos de los demás, quienes los reconocieron como los únicos capaces de librarlos de todo peligro y de procurarles alimentos, por lo que acataron su jefatura y así surgieron los jefes en los rebaños y manadas, no solo por su fuerza muscular, sino por su astucia.
El animal astuto se da rápida cuenta del peligro y lo evita o lo esquiva y no tarda en descubrir nuevos medios para obtener alimentos y dominar el enemigo o presa. Los jefes conducen y dirigen a la grey que ciegamente los sigue.
El mismo fenómeno psíquico se observa en la raza humana; unos pocos guían y la multitud los sigue. El hombre es un animal sumiso y mimético. Las multitudes son gregarias. Siguen borreguilmente a los caudillos y gobernantes; éstos a su vez sienten en su interior la conciencia de su poderío, de su fuerza moral, de algo que los impulsa a dirigir y mandar aunque el intelecto no lo reconozca, el individuo siente que está en contacto con una energía que puede usar.
A medida que el ser fue evolucionando, los individuos que llegaron a tener conciencia de su individualidad y de su poder interno, influyeron dominantemente en su propia mente instintiva y también en las ajenas.
Sugestiones del ego y ondas mentales :
El hombre consiente de su individualidad, cuya percepción del yo es bastante aguda, invariablemente influye en la mente instintiva de quien no posee todavía tan alto grado de conciencia individual. La mente instintiva del hombre menor conciente obedece las sugestiones del yo superior o ego, recibe y asimila sus ondas mentales.
Cuanto mayor sea el bagaje intelectual, de más vasto campo de actuación dispondrá el yo. Porque no es cuestión de argumentos ni razones lógicas, sino de ciencia de sí mismo o fe en sí mismo. Muchos no tienen la menor confianza en su propio yo, parecen carneros humanos que siguen al pastor y se creen desdichados si no hay quien los conduzca. Cuanto más enérgico es el mandato, más dócilmente lo obedecen. Aceptan toda afirmación que positivamente se les haga y a ella sujetan su conducta. Viven apoyados en la autoridad y constantemente buscan ejemplos a los que someter su actuación. Son mentalmente perezosos en cuanto al desenvolvimiento y ejercicio de la concien cia individual.
La mente instintiva queda influida por un sinnúmero de procedimientos concientes e inconcientes que pueden resumiese en tres clases: 1) Sugestión personal. 2) Influencia mental presente y a distancia, y 3) Influencia hipnótico. Pueden combinarse entre sí, pero conviene distinguirlas para comprenderlas mejor.
Las sugestiones personales se transmiten por la voz, los ademanes, la mirada, ete. La mente instintiva las recibe de la persona positiva y obra de acuerdo con su grado de receptividad, que varía en proporción inversa al de su conciencia individual. A mayor conciencia individual menor grado de receptividad, a no ser que el individuo esté cansado, distraído o voluntariamente abierto a la influencia de la mente ajena.
La sugestión no afecta al intelecto, sino a la mente instintiva; no actúa por argumentación, sino por afirmaciones, requerimientos y mandatos; se intensifican por repetición. Pero quien es consiente de su verdadero Yo y de su relación con el Todo, no ha de temer a los sugestionadores.
Hay que precaverse contra quienes intenten seducirnos, no por argumentos o razones, sino por afirmaciones de pretendida autoridad, modales halaguemos y el dar por sentado lo que afirman. Recelemos también de quienes de antemano responden a la pregunta que formulan. Por ejemplo: ¿No es verdad que le gusta este modelo?'; Estoes lo que usted necesita ¿no es así?" La sugestión y la afirmación van a la par.
En segundo lugar, consideremos la influencia del pensamiento en presencia y a distancia. La mente instintiva sin el gobierno del intelecto y de la conciencia individual no solo recibe todo linaje de ondas mentales sino que también está muy expuesta a la influencia de un vigoroso pensamiento ajeno dirigido deliberadamente contra ella.
No todos los relatos de brujería y hechicería son patrañas, hay en ellos un fondo de verdad oculta; los ocultistas avanzados saben que es un poder psíquico prostituido en magia negra. Los conjuros, hechizos y encantamientos de los magos solo tienen eficacia por el pensamiento que entrañan, intensificado mediante los ritos, ceremonias e imágenes de sus perversos devotos.
Quien conoce, no ha de temer semejantes maquinaciones. La mente solo atrae los pensamientos en armonía con los suyos y la mente instintiva solo recibe influencias siniestras cuando el indivíduo conciente en su propia flaqueza y no tiene habilidad para dirigirla y resguardarla. Debemos cuidar nuestra mente instintiva y dominarla para cuando usurpen el dominio las mentes más enérgicas y despóticas.
Consideremos ahora la tercera modalidad de influencia psíquica, llamada hipnotismo. El hipnotismo es aplicado por ocultistas avanzados que comprenden sus leyes.
Hay una conciencia superior a la del yo soy yo, la conciencia espiritual, que relaciona al hombre con el origen de todo poder. Quienes poseen esta conciencia superior trascienden las ajenas influencias psíquicas porque su aura repele as vibraciones de un plano in nor.
El hombre es un ser real, sin ego, una parte de la vida universal, individualizada para realizar su labor y ascender a superiores modalidades de manifestación. Ha de reconocer que no es el cuerpo, sino que del cuerpo se vale como instrumento. Es un alma que tiene un cuerpo. Ha de pensar de sí mismo independientemente de su instrumento corporal. Ha de cultivar el sentimiento de la inmortalidad y realidad, gradualmente llegará a comprender que existe realmente y existirá siempre. Una vez libre el hombre de temor, lo demás es fácil, asciende algunos peldaños en la escala de su evolución y se relaciona con los enérgicos auxiliadores, impávidos y valerosos pensamientos, dejando atrás las flaquezas y tribulaciones de la pasada vida.
* EXTRAIDO DEL EXCELENTE LIBRO : "EL UNIVERSO Y SUS ENIGMAS" POR NOEMI HEBE MARTINEZ
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